Tres exempleados de la hacienda ganadera La Carolina, la cual para la época de los noventas era de la familia Uribe, declararon ante un fiscal sobre cómo la referida hacienda era utilizada como base de operaciones del grupo paramilitar los ’12 apóstoles’, según la información del diario El País.

La Carolina se encuentra ubicada en el municipio de Santa Rosa de Osos, aproximadamente a 80 kilómetros al norte de Medellín; dicha finca sería el vínculo que confirma los nexos de Santiago Uribe, hermano de Álvaro Uribe, con la conformación del colectivo paramilitar junto a Jorge Álvaro Osorio Rojas, alias ‘ El Mono de los Llanos’, y Rodrigo.

El País aseguró tener acceso a las grabaciones de los trabajadores, cuyos nombres fueron referidos por el mismo procesado al tiempo que negaba las vinculaciones con los cabecillas paramilitares. Los empleados describieron varias de las actividades que realizaban los ’12 apóstoles’ y la cercanía de Santiago Uribe con alias ‘El Mono’, la cual describen como “muy íntimos”.

Uno de los trabajadores que afirmó haber laborado en la finca desde los siete años, permaneciendo alrededor de 20 años ahí, declaró que Santiago y ‘El Mono’ tenían un trato “muy amistoso”; estos relatos coinciden con los de otro trabajador que asegura haber estado desde los 12 años en la hacienda, haberla dejado y regresado a los 33 entre 1995 y 1996.

Cabe recordar que la defensa en este proceso siempre ha argumentado que los testigos presentados son falsos o comprados, o en otras ocasiones califican todo como una persecución política contra Álvaro Uribe Vélez, hermano del procesado, a quien actualmente se le señala de querer gobernar a través de Iván Duque para conservar sus intereses personales y su libertad puesta en peligro por los múltiples procesos en su contra, o a los que está vinculado, como lo es el referido.

Uno de los empleados refirió a Carlos Enrique Serna Areiza, el cual fue mayordomo en el terreno desde 1994 como “el administrador”, y durante el proceso confirmó un homicidio cometido dentro de la finca, pero siempre señalando a su jefe de no tener vínculos criminales, lo cual habría sido contrariado por uno de los trabajadores que asegura que tanto el paramilitar Rodrigo, como Santiago Uribe, portaban armas

“Rodrigo llegaba siempre antes que don Santiago. Luego salían juntos a caballo”, manifestó uno de los empleados que además habló sobre los negocios que sostenían y el colectivo paramilitar que se movilizaba por La Carolina, los cuales también se trasladaban por los caminos de la zona realizando actividades criminales. “Cuando iba en una buseta, le bajaron y le apuntaron con un arma. Eso hacían. Pasaba gente por la carretera, les quitaban la ropa. Protegían a Santiago”, relató.

Estas acciones serían dirigidas por ‘El Mono’ a quien también identificaban con apodos como “Pelusa, Carlos, el Paisa y Sabino”; igualmente, aparece referido por la Fiscalía en otro informe como el dueño de un laboratorio de cocaína desmantelado por la Policía.

En los testimonios de los extrabajadores también se relata sobre los temas de la “limpieza social”, la cual expresan como la actividad de los ’12 apóstoles’ que consistía en los homicidios indiscriminados a quienes ellos consideraban criminales, drogadictos, guerrilleros y demás, pero en las que caían gran número de personas inocentes, como lo fue Camilo Barrientos, el conductor víctima que fue el sustento para abrir el proceso contra Santiago Uribe.

Según uno de los testigos, este grupo paramilitar trabajaba con la Policía y el Ejército apoyando las actividades de los ’12 apóstoles’. “Pasaba alguno muerto y decían: esos fueron los paracos que mantienen ahí en La Carolina”, explica el extrabajador, quien comenta como cada vez que salían de la finca, les advertían que debían guardar silencio. Fuente de consulta: ElPaís.com.

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