En los últimos días se han presentado varios hechos políticos que vislumbran una posible separación, desde temprano, entre los miembros del ejecutivo que están representados por Iván Duque, y los del legislativo, donde manda el uribismo en cabeza de Álvaro Uribe Vélez.

La elección del Contralor General de la República ha creado fuertes discusiones en el Congreso y la sociedad, pero curiosamente, el presidente ha estado al margen de la situación; es más, en una ocasión manifestó que no intervendría en este proceso, ya que considera su gobierno como honrado, por lo que cualquiera puede llegar a vigilar los recursos que se inviertan en estos cuatro años.

En ese sentido, el senador Armando Benedetti aseguró en su cuenta de Twitter que si el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, continúa en la contienda para ocupar el cargo de contralor, pero no lo eligen los congresistas, esa sería la evidencia que entre Duque y los miembros del Centro Democrático existe una grave fractura de relaciones.

En palabras del político, la corriente que se formó después de las pasadas elecciones presidenciales, que ahora denominan “duquismo”, se está separando del uribismo que se derivó hace años del expresidente y ayudaron a elegir al nuevo mandatario; es decir, se está creando un nuevo grupo político en la rama legislativa.

Muchos han querido tomar los hechos frente a la consulta anticorrupción como una prueba de esa aparente separación, ya que Álvaro Uribe ha indicado en varias ocasiones que no apoyarán de frente el mecanismo de participación popular, sino que le harán fuerza es a los proyectos legislativos que presente el presidente para luchar en contra de la corrupción.

Por su parte, en esta cuestión, el mismo Duque expresó que sí apoya a los promotores de la consulta y lo hizo a través de un video que promovieron sus seguidores.

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