Desde hace unos días el nombre de Marta Lucía Ramírez, la vicepresidenta electa, ha sido relacionado con un grave caso de lavado de activos mediante la petrolera venezolana PDVSA, esto tras la petición de la justicia estadounidense para capturar a dos importantes empresarios involucrados con el escándalo.

Imagen difundida en redes sociales.

Por medio de redes sociales se ha compartido una fotografía de Ramírez junto a su esposo, Álvaro Rincón Muñoz, y una noticia que dio La W Radio, donde confirmaban que el nombre de la pareja de la vicepresidenta estaba relacionado con “la junta directiva de Global Securities en Colombia”, empresa que se encuentra asociada al susodicho caso.
El lavado de activos con PDVSA se habría realizado por medio de Global Security Advisors y Global Strategic Investments, compañías del alemán Matthias Krull y el colombiano Gustavo Adolfo Hernández Frieri, los cuales fueron detenidos para afrontar cargos de conspiración para “cometer lavado de dinero”, según el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Todo comenzó en el 2014, cuando tenían el plan para desfalcar al menos 600 millones de dólares reunidos entre sobornos y fraudes con la petrolera venezolana, pero para el 2015 le cifra se aumentó a 1200 millones de dólares, de los cuales pensaban lavar gran parte.

Álvaro Rincón y Marta Lucía, según aclaró ella misma, sí estaban ligados a dicha empresa, pero se retiraron hace muchos años. Entre el 2006 y 2008, le brindó servicios de asesoría sobre la bolsa latinoamericana a Global Security cuando estaba recién llegada al país, quedándose con el 10 %. También participó como accionista en bolsa de la empresa, con Ángela María Orozco, recientemente nombrada ministra de Transporte de Iván Duque.

Por dicha razón, el esposo de Ramírez la representó como integrante suplente de la junta directiva de Global Security en Colombia, pero se retiraron “hace 5 o 6 años”, de acuerdo a sus explicaciones para Caracol Radio, es decir, antes del 2014 que fue cuando sucedieron aparentemente los ilícitos.

En el caso nuestro, no estábamos contentos con la inversión ni con el manejo, porque supuestamente iban a invertir en Chile y Perú, pero no teníamos ninguna información concreta y les dijimos que les vendíamos“, comentó Marta Lucía, indicando que su participación no fue reconocida totalmente. Fuentes consultadas: CaracolRadio y ElPais